Cómo cuidar una Monstera Deliciosa: guía completa
Luz, riego, humedad y trucos para que tu Monstera desarrolle esas hojas enormes y llenas de ventanas.
La Monstera Deliciosa es una de las plantas de interior más queridas, y con razón: es agradecida, vigorosa y capaz de transformar un salón en una selva. Estos son los cuidados que necesita para prosperar.
Luz
Prefiere luz indirecta brillante. Cerca de una ventana con visillo es ideal. Tolera algo de sombra, pero a más luz (sin sol directo abrasador), más rápido crecerá y más fenestraciones —esas “ventanas” tan características— desarrollarán sus hojas.
Riego
Riega cuando los primeros 3-4 cm de sustrato estén secos. En primavera y verano suele ser cada 7-9 días; en invierno, menos. Riega hasta que drene por los agujeros de la maceta y vacía siempre el plato: el encharcamiento es la causa número uno de problemas.
Humedad y temperatura
Agradece una humedad media-alta. Si el aire de tu casa es seco (calefacción en invierno), agrupa plantas o usa un humidificador. Mantenla entre 18 y 30 ºC y lejos de corrientes frías.
Abono y trasplante
De primavera a verano, abona cada 2 semanas con un fertilizante para plantas verdes. Trasplanta cada 1-2 años a una maceta un poco mayor, con buen drenaje y sustrato aireado.
Tutores y limpieza
Es una trepadora: un tutor de musgo le ayuda a crecer hacia arriba y a sacar hojas más grandes. Limpia el polvo de las hojas con un paño húmedo para que respire y luzca brillante.
Problemas frecuentes
- Hojas amarillas: normalmente exceso de riego. Deja secar y revisa el drenaje.
- Puntas marrones: aire seco o exceso de cal en el agua.
- Sin ventanas en las hojas: le falta luz.
Con estos cuidados, tu Monstera te regalará hojas espectaculares durante años. ¿Aún no tienes la tuya? Descúbrela en nuestra colección de Monsteras.
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