Cómo cuidar un Philodendron
Versátil, de crecimiento rápido y con variedades para todos los gustos: descubre cómo cuidar tu Philodendron trepador o rastrante.
El Philodendron es, sin duda, uno de los géneros más generosos del mundo vegetal de interior. Con más de 500 especies, hay un Philodendron para cada espacio: los hay trepadores que ascienden por un tutor de musgo hasta el techo, compactos que conviven perfectamente en una estantería, y joyas de coleccionista como el Pink Princess, con sus salpicaduras de rosa.
Luz: tolerante pero agradece la claridad
Los Philodendrons son conocidos por su adaptabilidad, pero “toleran la poca luz” no significa que la prefieran. En luz indirecta media-brillante crecen notablemente más rápido y con hojas más grandes y con mejor color.
- Posición ideal: a 1–2 metros de una ventana orientada al este o al oeste.
- Variedades variegadas (como el Pink Princess o el Brasil): necesitan más luz que las variedades completamente verdes para mantener sus patrones de color.
- Señal de poca luz: hojas nuevas más pequeñas, entrenudos muy largos entre hoja y hoja.
- Nunca sol directo de mediodía: quema las hojas de forma irreversible.
Riego: espera a que el sustrato te lo pida
Los Philodendrons almacenan agua en sus tallos y hojas. El riego en exceso es su principal enemigo.
- Riega cuando el sustrato esté seco en los primeros 3–5 cm (mete el dedo: si notas humedad, espera).
- En verano: cada 7–10 días como referencia, según temperatura y luz de tu casa.
- En invierno: reduce a una vez cada 2–3 semanas.
- Usa agua a temperatura ambiente. El agua muy fría puede provocar manchas en las hojas.
- Asegúrate de que la maceta drene correctamente después de cada riego.
Humedad: agradecida pero no exigente
A diferencia de las calatheas o las alocasias, los Philodendrons se adaptan bien a la humedad ambiental normal de un hogar (40–50 %). No obstante, con una humedad del 60 % o más crecen con más vigor y las hojas nuevas emergen más rápido.
En invierno, con la calefacción encendida, un humidificador cerca siempre se agradece.
Soporte para Philodendrons trepadores
Las especies trepadoras —Philodendron hederaceum, Scandens, Micans— emiten raíces aéreas que en la naturaleza se enganchan a los troncos de los árboles. En casa, ofréceles:
- Tutor de musgo o coco: la raíz aérea penetra en él y la planta crece más vigorosa.
- Pared de listones de madera o rejilla: para un efecto decorativo más arquitectónico.
- Dejar colgar: también es una opción válida; la planta crecerá en forma de maceta colgante con hojas progresivamente más pequeñas.
Temperatura y ubicación
Rango óptimo: 16–30 °C. Toleran bien las temperaturas normales de un hogar durante todo el año. Evita corrientes de aire frío y posiciones junto a radiadores, que resecan las hojas.
Problemas frecuentes
Hojas amarillas Exceso de riego o raíz encharcada. Deja secar más entre riegos y comprueba el drenaje.
Hojas con manchas marrones irregulares Generalmente es agua de riego demasiado fría o con mucho cloro. Deja reposar el agua 24 horas antes de regar.
Pérdida de variegación (hojas que “revierten” al verde) Falta de luz. Mueve la planta a una posición con más luz indirecta brillante.
Crecimiento lento o estancado En invierno es normal. Si ocurre en verano, comprueba luz, riego y si necesita trasplante o abono.
Trasplante y abono
Trasplanta cada 1–2 años, en primavera. Señal de que ya toca: las raíces asoman por el agujero del drenaje. Abona cada 2–3 semanas de marzo a septiembre con fertilizante líquido equilibrado.
Los Philodendrons son perfectos para quienes se inician con plantas de interior: crecen rápido, agradecen los cuidados y son muy resistentes. Explora todas las variedades disponibles en nuestra colección de Philodendrons y, si buscas plantas especialmente fáciles de mantener, no te pierdas nuestra selección de plantas fáciles de cuidar.
¿Buscas una nueva planta para tu hogar?
Explorar colecciones →